El objeto del mes

…Sabemos que detrás de cada objeto hay una historia para contar…

Se pensó una actividad lúdica, para mostrar a los alumnos los objetos existentes en el museo. El juego, desde el punto de vista pedagógico, es una forma natural de adquisición de conocimientos. Presentado en este caso a través de pistas y estrategias, exige participación y complicidad por parte de los actores.

Es nuestra intención que los niños aprendan jugando .con los valores fundamentales de la comunidad de pertenencia, como así también con nuestra propia historia escolar.

Todo comienza cuando colocamos  un gran signo de interrogación en un panel, en el  hall central de la escuela. Día a día, durante la primera semana, se agregan pistas que ayudan  a pensar cuál será el objeto que se mostrará.

Los participantes, niños y adultos van depositando las posibles respuestas en una urna perteneciente al museo.

Luego se establece un tiempo para elaborar una respuesta  junto con las familias. Entonces aparece el objeto en su contexto, con una escenografía preparada para ese fin. Éste queda expuesto durante una semana, con una  reseña histórica  o algunos recortes que se encuentran en periódicos de la época, lo cual permite ubicarlo  históricamente.

Como cierre de la muestra, se exponen  todas las respuestas que habían sido colocadas durante la primera semana en la urna.

Nuestro museo intenta hacer sentir a los ex – alumnos y a los actuales que la exposición les pertenece porque está representando un patrimonio y un discurso que tiene que ver con ellos y con sus historias personales y colectivas.

Algunos de los objetos que hemos expuesto son: el tocadiscos, “Winco”; el pupitre escolar; la máquina de coser; la copa de leche; la imprenta escolar; la máquina de escribir, el teléfono, entre otros.