24 DE MARZO | MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA
A 50 AÑOS DEL GOLPE, LA MEMORIA SE CONSTRUYE Y SE DEFIENDE
Cada 24 de marzo conmemoramos en la Argentina el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, instituido por la Ley 25.633, con el propósito de recordar a las víctimas del terrorismo de Estado y reafirmar un compromiso colectivo de sostener, hoy y siempre, la vigencia plena de los derechos humanos y del Estado de derecho.
A 50 años del inicio de la última dictadura cívico-militar, la pregunta por la Memoria sigue siendo necesaria. ¿Por qué recordar? Porque las personas y los pueblos son, en gran medida, lo que recuerdan. La memoria puede ser mucho más que un ejercicio individual o un gesto nostálgico, puede ser una poderosa herramienta de construcción colectiva que sostiene identidades, que da sentido al presente y que orienta los proyectos comunes.
Sabemos que todo pasado es objeto de debates y controversias. Distintos sectores sociales construyen sus interpretaciones desde experiencias, intereses y saberes diversos. En la actualidad, emergen discursos que buscan negar, relativizar o incluso justificar el terrorismo de Estado. Sin embargo, existen límites claros, históricos y jurídicos. Los crímenes de la dictadura fueron investigados, juzgados y condenados. El proceso iniciado con el Juicio a las Juntas y continuado en las décadas siguientes dejó establecido que se trató de delitos de lesa humanidad, imprescriptibles. A ello se suma la lucha incansable de organismos como las Abuelas de Plaza de Mayo, que restituyeron la identidad de nietas y nietos apropiados, y el trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense, que identifica y devuelve identidad a los desaparecidos.
Como institución educativa, creemos fervientemente que la escuela es un espacio privilegiado para la construcción de memoria colectiva. Desde las aulas, se habilitan preguntas, se ponen en diálogo distintas voces y se construyen, progresiva y democráticamente, sentidos compartidos que permiten comprender la complejidad del pasado reciente. Enseñar memoria es también formar ciudadanía, es promover el pensamiento crítico, el respeto por el otro y el compromiso con una sociedad más justa, solidaria e inclusiva.
En el marco del Mes de la Memoria de la UNLP y a 50 años del golpe, renovamos la invitación a sostener una memoria activa, colectiva y participativa, como lo han hecho durante décadas las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo. Que sus luchas, simbolizadas en los pañuelos blancos, sigan recorriendo nuestras aulas y nuestras comunidades, recordándonos quiénes somos y qué sociedad queremos construir.





